La lucha contra el hongo enemigo del preciado plátano – La nación
Este hongo, que se considera una enfermedad devastadora para los bananos y plátanos (musáceas), puede permanecer en el suelo durante más de dos décadas, poniendo en peligro la producción y la vida de quienes dependen de su cultivo.
En el estado Aragua, al norte del país, la comunidad Renacer cultiva banano y plátano en un área de 20 hectáreas desde 2018. Hasta que llegó fusarium.
“Cuando irrumpió la enfermedad, toda la plantación empezó a deteriorarse. Nos negamos a ‘morir’ con los árboles, porque era nuestra forma de vida. En las visitas del INSAI nos confirmaron que teníamos que talar los plátanos. Lloré mucho porque llevaba años trabajando con mis plátanos”, recuerda con la voz entrecortada la campesina Lesbia Margarita García.
En respuesta, el INSAI lanzó medidas para eliminar las plantaciones afectadas y mejorar la salud del suelo reemplazando los bananos con otros cultivos que ayudarán a restaurar la producción agrícola. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) brindó apoyo proporcionando semillas de maíz, herramientas, insumos de bioseguridad y capacitación, y equipos de expertos ayudaron a los agricultores a comenzar de nuevo.
“El cultivo de maíz, gracias al programa INSAI y FAO, nos dio una cosecha que benefició a todos. Y mejoramos el suelo”, dice Lesbia Margarita con una sonrisa. “Ahora rotamos cultivos, controlamos la salud del suelo y hemos aprendido a utilizar fertilizantes orgánicos. La ayuda de expertos fue fundamental”.
En el marco del proyecto piloto, trabajamos directamente con los productores afectados en zonas de alto riesgo promoviendo cultivos alternativos como cereales y hortalizas, proporcionando insumos y herramientas para mitigar los daños y aplicando medidas de bioseguridad para una contención segura y efectiva.
“Además del maíz recibido, ya hemos sembrado yuca, chile, frijol y calabaza. Esperamos que para fin de año [2025] Hemos diversificado nuestros cultivos y que en cada campaña tengamos algo que vender. Estos países no se dan por vencidos”, afirma con convicción Lesbia Margarita.
La comunidad Renacer está empezando a ver los frutos de su trabajo. Sus productos llegan a los mercados locales, generan ingresos y reconstruyen sus medios de vida.
Se toman las medidas necesarias para abordar el TR4 fusariumque incluye actividades periódicas de seguimiento, capacitación continua, coordinación interinstitucional, actualización del plan nacional, campañas de información y evaluaciones de las repercusiones en los productores. El INSAI mantiene medidas regulatorias y de vigilancia y actividades de capacitación –con el apoyo de la FAO– como parte de una estrategia general a largo plazo.
A nivel mundial, la FAO apoya la sensibilización, el desarrollo de capacidades y los esfuerzos de cooperación internacional en la lucha contra el TR4. fusarium facilitar el Foro Mundial Bananero y su Red mundial TR4.
“El objetivo es que los países fortalezcan su capacidad operativa y técnica estableciendo medidas articuladas entre el sector público, el sector privado y los agricultores familiares”, explica Raixa Llauger, Oficial Agrícola de la FAO en Mesoamérica. “La FAO y sus socios locales han promovido este enfoque en la República Bolivariana de Venezuela”.
Como parte esencial de las actividades, se desarrolló un amplio programa de capacitación con actividades en las que se enseñó a los agricultores a detectar la enfermedad, contenerla y proteger los cultivos. Además, la FAO proporcionó al INSAI equipos de laboratorio, herramientas de bioseguridad y un dron de visión multiespectral. Los drones son una herramienta eficaz y rentable para la vigilancia fitosanitaria, ya que proporcionan un sistema de seguimiento rápido y de alta resolución y permiten la detección temprana de plagas y enfermedades de las plantas.
En términos generales, gracias al proyecto se han reforzado las medidas de bioseguridad contra el hongo. fusarium a través de la aprobación del Plan de Acción Nacional y el establecimiento de alianzas con instituciones nacionales e internacionales. Además, gracias a la iniciativa piloto de apoyo a los pequeños agricultores de las principales zonas productivas y a una amplia campaña de sensibilización nacional, se ha mejorado la vigilancia fitosanitaria, el diagnóstico y la capacidad de respuesta en todo el país.
La historia y las fotografías relacionadas se pueden encontrar en: https://www.fao.org/newsroom/