Kast lanza construcción de barreras fronterizas y lanza su política antiinmigración – La nación
Por Eumar Esaá
“Retroexcavadoras a un Chile soberano”.
Esta es la promesa de los movimientos que se extenderán a lo largo de 30 kilómetros en la frontera con Perúla trinchera antiinmigración con la que el recién inaugurado presidente, José Antonio Elencopromete cumplir su principal oferta de campaña.
La ultraderecha llevaba cinco días en el poder el 16 de marzo cuando maquinaria pesada comenzó a trabajar en el paisaje desértico de Chacalluta, principal paso de la frontera norte, para abrir una brecha que se extenderá por 30 kilómetros, tres metros de ancho y tres de profundidad.
“Queremos usar las retroexcavadoras para construir un Chile soberano. Ese Chile soberano que ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, por tráfico de drogaspara el gamberrismo“Declaró Kast del Complejo Fronterizo Chacalluta.
No será sólo una tumba. El Plan Escudo Fronterizo, descrito por Kast prever la construcción de un muro y barras de hasta cinco metros de altura, con alambres de púas, vallas electrificadas y despliegue de tecnología militar, como drones equipados con un sistema de reconocimiento facial que alertará a los grupos patrulleros sobre movimientos en territorio boliviano.
“Esto es sólo el comienzo. Muchos kilómetros serán bloqueados”, prometió Kast, que ha dedicado su campaña a la Presidencia a señalar a la inmigración como responsable del colapso de los servicios y del aumento de la delincuencia. Tan pronto como prestó juramento, pidió poderes de emergencia para acelerar sus políticas.
Otras medidas solicitadas para controlar el paso de extranjeros también fueron firmadas en los primeros días de Kast en el Palacio de la Moneda, como decretos que “buscan cambios legales para disuadir” inmigración irregular” o “modificar las reglas del uso de la fuerza para generar más herramientas contra el acceso secreto”.
Kast también firmó un decreto de cierre de fronteras que permitirá a los ministerios de Defensa, Interior y Bienes Nacionales incrementar los “recursos militares” en la frontera norte, además de “reforzar la vigilancia con drones y sensores optrónicos” y “mejorar las comunicaciones”.
Una frontera permeable y un problema en remisión
Por la frontera norte pasó la mayor parte de la población indocumentada, que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) alcanza las 330.000 personas. Según el ultraconservador Kast, “hoy podemos decir que estamos empezando a frenar esta inmigración irregular, que ha traído a Chile a más de 180.000 personas en los últimos años”.
Pero ese freno empezó a funcionar antes. El año pasado, el flujo se redujo a menos de la mitad en comparación con el pico de 2021, que fue de 56.000 personas que cruzaron cruces no activados.
En 2025 se registraron 26.275 entradas no autorizadas, manteniendo un descenso constante lo que redujo las cifras a menos de la mitad en cinco años, según datos del Servicio Nacional de Migración.
El otro punto de Kast, el aumento de los índices de criminalidad, no podría vincularse de manera concluyente con la migración, en un país que sigue siendo el más seguro de América Latina, a pesar del aumento de delitos como el robo de vehículos, los secuestros e incluso los asesinatos.
Pero el presidente también señala que las cifras migratorias han traído consigo “una salud superada”, “niños que no han tenido la posibilidad de tener una educación porque no hay espacio” o problemas para “conseguir acceso a una casa propia o alquilar una casa a un precio razonable”.
Esa retórica fue suficiente para que Chile se decidiera por el giro más extremo a la derecha desde la caída de la dictadura de Augusto Pinochet.
Con EFE y medios locales