A unos días de las elecciones, es crucial entender cómo las granjas de trolls intentan influir en la votación. – La nación
San José, 16 de enero (elmundo.cr) – En un contexto de intensificación de la presencia política en las redes sociales, El electorado costarricense enfrenta un fenómeno creciente: granjas de trolls. Estas estructuras organizadas, que operan con perfiles falsos o coordinados, buscan manipular la conversación pública y, en última instancia, influir en la votación, según los expertos.
El término “troll” se refiere a perfiles en redes sociales que intervienen deliberadamente para provocar, desinformar o manipular. Las granjas de trolls, por otro lado, son estructuras organizadas con personal asignado, objetivos claros y métricas de impacto. Su propósito no siempre es apoyar a un candidato en particular, sino “sembrar desconfianza, polarización, confusión o cansancio entre los votantes”según el análisis.
Estas granjas operan con perfiles falsos o semifalsos, a veces apoyados por bots, que comparten contenido predeterminado, repiten eslóganes, amplifican rumores e insultan a los oponentes. La clave de su eficacia reside en la coordinación: “no es un comentario aislado, sino decenas o centenares que aparecen simultáneamente, haciendo que un tema parezca más relevante, más polémico o respaldado de lo que realmente es”, explican los especialistas.
Señala Ariel Ramos, profesor de ingeniería informática de la Universidad Fidelitas Este efecto puede “cambiar la percepción de la gente”. Si un votante ve una avalancha de comentarios idénticos, puede concluir que existe una opinión dominante, cuando en realidad se trata de un montaje artificial.
Los objetivos de las granjas de trolls son diversos: fijar la agenda, desacreditar o intimidar, confundir y desalentar la participación electoral. Según Ramos, su objetivo es convertir ciertos temas en tendencia, suprimir discusiones relevantes y atacar a candidatos, periodistas o ciudadanos. Utilizan la mezcla de hechos con rumores para generar la sensación de que “todo está sucio, todo es inútil o todos son iguales, lo que debilita la confianza democrática”.
Aunque las redes sociales han implementado mecanismos para detectar bots, las granjas de trolls han evolucionado y utilizan estrategias más sofisticadas como la simulación del lenguaje natural y la interacción cruzada entre perfiles.
El antídoto contra la manipulación es la alfabetización digital. Se recomienda verificar, contrastar y cuestionar la información. Algunas preguntas clave para identificar posibles manipulaciones son: ¿El perfil parece real? ¿Se repite el mensaje? ¿Es sólo una apelación a la emoción? ¿El contenido proviene de una fuente confiable? ¿La discusión tiene como objetivo informar o simplemente provocar?