Canadá se distancia de Estados Unidos y acuerda recortar aranceles con China – La nación
Una relación “más predecible”, en la que el compromiso y la cooperación serán “la base de nuestra nueva alianza estratégica”. Así calificó el primer ministro canadiense, Mark Carney, la reapertura de los vínculos comerciales con China, alejándose de las recientes fricciones y alineándose con Estados Unidos en la imposición de aranceles a productos del gigante asiático.
En concreto, Canadá acordó con China eliminar los aranceles del 100% que impuso a los coches eléctricos chinos en 2024 –tras una medida similar aprobada por Washington– a cambio de la reducción por parte de Pekín de los aranceles sobre los productos agrícolas canadienses.
Al detallar el anuncio, Carney indicó que Ottawa fijará un límite inicial de 49.000 vehículos para las importaciones de coches eléctricos (bajo el arancel de nación más favorecida del 6,1%), límite que se elevará a 70.000 en cinco años.
“Esto marca un retorno a los niveles previos a las recientes fricciones comerciales, pero bajo un acuerdo que promete mucho más para los canadienses”, dijo Carney a los periodistas.
La relación entre Canadá y China ha creado prosperidad y oportunidades en ambos lados del Pacífico.
Hoy estamos forjando una nueva asociación estratégica. Se basa en lo mejor de nuestro pasado y refleja el mundo tal como es hoy, para beneficio de ambos:…
—Mark Carney (@MarkJCarney) 16 de enero de 2026
A cambio, China reducirá su arancel total sobre la semilla de canola, una importante exportación canadiense, del 84% a aproximadamente el 15% a partir del 1 de marzo, mientras que productos como los guisantes, la langosta y el cangrejo ya no estarán sujetos a “aranceles discriminatorios”.
El primer ministro canadiense enmarcó el vínculo renovado con Beijing como un objetivo más amplio de diversificación comercial, especialmente a la luz de la postura inflexible de su aliado más importante, Estados Unidos, sobre la imposición de aranceles a los productos canadienses.
También destacó que una relación “más predecible” ofrece oportunidades en el mercado energético, financiero y, sobre todo, agrícola, recordando que “Canadá ha sido un socio fiable para China en las exportaciones de alimentos durante más de seis décadas”.
Reacciones encontradas al acuerdo Canadá-China
Anticipándose a la resistencia en casa, Carney argumentó que la restricción inicial a las importaciones chinas de vehículos eléctricos representaba “menos del 3% del mercado automotor canadiense” y que a cambio se esperaba que China comenzara a invertir en la industria automotriz canadiense dentro de tres años, describiéndolo como un acuerdo para sentar las bases “para el futuro de nuestra industria”.
Pero sus argumentos no convencieron a Doug Ford, primer ministro de Ontario, la provincia más poblada de Canadá y cuna del sector automovilístico del país, quien advirtió que “China ya tiene una fuerte presencia en el mercado canadiense y la aprovechará al máximo a costa de los trabajadores canadienses”.
“Peor aún, al reducir los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos, este acuerdo desequilibrado corre el riesgo de cerrar la puerta a los fabricantes de automóviles canadienses al mercado estadounidense, nuestro destino de exportación más importante”, subrayó en una publicación en las redes sociales.
No se equivoquen: China ahora tiene un punto de apoyo en el mercado canadiense y lo aprovechará al máximo a expensas de los trabajadores canadienses.
El gobierno federal está invitando a una avalancha de vehículos eléctricos baratos fabricados en China sin garantía real de igualdad o inmediata…
—Doug Ford (@fordnation) 16 de enero de 2026
La reacción más favorable al nuevo acuerdo provino de los mercados. Tras el anuncio, los futuros de canola canadiense subieron alrededor de un 2% el viernes.
“Éste es el mejor escenario posible para el primer ministro Carney y para los agricultores canadienses, que verán recuperarse su mercado en China tras este acuerdo”, afirmó Even Rogers Pay, director de Trivium China, con sede en Pekín.
Por su parte, Jacob Cooke, director ejecutivo de WPIC Marketing + Technologies, empresa que ayuda a exportadores a navegar en el mercado chino, calificó la visita de Carney como un punto de inflexión, restableciendo el diálogo, el respeto y un marco de referencia entre ambas naciones. “No teníamos esas tres cosas. Las partes no se comunicaron durante años”, afirmó.
Xi y Carney apuestan por una relación “estable y sostenible”
En el encuentro que mantuvieron en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, llamó a “promover la construcción de un nuevo tipo de asociación estratégica” para mantener una relación “sostenible y duradera”, en respuesta a “los intereses comunes de ambos países”.
Carney, a su vez, dijo a Xi que Canadá está dispuesto a trabajar con China “basándose en la buena cooperación del pasado” para “crear una nueva que se adapte a las nuevas realidades globales”.
Parte de estas nuevas realidades se refleja en gran medida en la política de ‘Estados Unidos primero’ de Donald Trump, quien ha aceptado aranceles que afectan tanto a la economía canadiense como a la china. Por ello, Carney afirmó antes de su viaje que su administración busca construir una economía menos dependiente de Estados Unidos en lo que llamó “una época de disrupción en el comercio global”.
“Dadas las complejidades actuales de la relación comercial de Canadá con Estados Unidos, no sorprende que el gobierno de Carney esté interesado en mejorar la relación comercial y de inversión bilateral con Beijing, que representa un mercado importante para los agricultores canadienses”, añadió Rogers Pay.
China, por su parte, espera que las tácticas de presión de Trump sobre aliados como Canadá los presionen a adoptar una política exterior menos acorde con la de Estados Unidos.
Sin embargo, Carney dejó claro que el vínculo con Washington es más multifacético y más amplio, mientras que con Beijing tienen sistemas diferentes y siguen discrepando en temas como los derechos humanos, limitando aún más la relación más allá de la cooperación en áreas de interés común.
Sun Chenghao, investigador del Centro para la Seguridad y Estrategia Internacional de la Universidad de Tsinghua, fue citado por Reuters prediciendo que “es muy poco probable” que Canadá “se reoriente estratégicamente lejos de Washington”.
“Canadá es un aliado fundamental de Estados Unidos y está profundamente arraigado en los marcos de seguridad e inteligencia estadounidenses”, concluyó.
Con AP, Reuters y EFE