China lleva años traspasando los límites de la tecnología. Su gigantesca tuneladora de alta velocidad acaba de ser un ejemplo más – La nación


China lleva años desarrollando grandes infraestructuras y maquinaria propia para su implantación, con proyectos caracterizados generalmente por su tamaño y el control técnico requerido. No se trata sólo de construir más, sino también de hacerlo en condiciones cada vez más exigentes. Este patrón se repite en áreas muy diferentes, desde la energía hasta la investigación científica y la infraestructura de transporte. En esta lógica, la aparición de nuevas máquinas y proyectos no es una excepción, sino la continuación de una clara tendencia que ahora abre un nuevo capítulo con la tuneladora “Linghang”.
el avance. “Linghang” ha completado la siguiente sección Río Yangtsécon una excavación continua de poco más de 11 kilómetros, según CCTV. El avión inició su viaje el 29 de abril de 2024 desde la isla Chongming en Shanghai. Después de 23 meses de trabajo, completó la sección submarina del río, cruzó la presa Sur y aterrizó en Taicang, provincia de Jiangsu. El paso no es menor: se trata de completar el tramo bajo el cauce, uno de los puntos clave de la obra, y dejar el proyecto a un paso de su siguiente hito.
¿Qué hay detrás de esto?. La operación está integrada en el túnel Chongming Taicanguna planta clave en la sección Shanghai-Nanjing del corredor de alta velocidad Shanghai-Chongqing-Chengdu. Con una longitud total de 14,25 kilómetros, esta infraestructura combina varios hitos técnicos, incluida la ruta de excavación más larga del mundo en un túnel de alta velocidad con 11,32 kilómetros y una profundidad máxima de 89 metros bajo el Yangtze. El proyecto prevé el paso de trenes a 350 km/h, incluso en el tramo subterráneo.
La maquina dentro. La tuneladora utilizada en este proyecto tiene unas dimensiones inusuales incluso para este tipo de trabajos: mide unos 148 metros de largo y pesa unas 4.000 toneladas. según el Global Times. Está equipada con un sistema de control inteligente denominado I-TBM, que gestiona automáticamente gran parte del proceso de excavación, desde la presión interna hasta la posición de avance o salida del material. A esto se suman elementos como sellos de alta presión, un cojinete principal de larga duración y un cabezal de corte diseñado para condiciones de flujo exigentes.
Un proyecto que no es un caso aislado. En los últimos años, el país ha construido instalaciones como la presa de las Tres Gargantas, el telescopio FAST o el reactor EAST, proyectos que, aunque pertenecen a ámbitos diferentes, tienen la misma base: tamaño, control técnico y desarrollo propio. En este contexto, este tipo de máquinas se entiende mejor no como un hito concreto, sino como una pieza más dentro de una línea de trabajo sostenible.
Una referencia obvia. En España, la tuneladora Mayrit actualmente utilizada en la ampliación de la Línea 11 del Metro de Madrid proporciona un punto de comparación útil para entender el tamaño de este tipo de máquinas. Con una longitud de unos 98 metros, un peso de unas 1.500 toneladas y un diámetro de casi 9 metros, se trata de un dispositivo de gran tamaño en el contexto europeo.
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