April 2, 2026
Cómo una carrera de relevos en Gipuzkoa salvó a Europa mientras el sistema español fracasaba

 – La nación
Tecnología

Cómo una carrera de relevos en Gipuzkoa salvó a Europa mientras el sistema español fracasaba – La nación

El próximo 28 de abril se cumplirá exactamente un año desde el mayor colapso de nuestra historia moderna: el gran apagón que ennegreció la Península Ibérica y dejó a 55 millones de personas en España y Portugal sin electricidad durante 12 horas. Casi doce meses después, por fin tenemos la autopsia oficial.

El informe final. La Red Europea de Gestores de Sistemas de Transmisión de Electricidad (ENTSO-E) hecho público el tan esperado informe final. En 472 páginas, el panel de expertos analiza en milésimas de segundo un acontecimiento sin precedentes. El documento, que advierte en su preámbulo que no se trata de asignar responsabilidades legales sino de aprender de los errores, revela un diagnóstico aterrador: el apagón fue la tormenta perfecta, provocada por la rigidez de las nuevas tecnologías, la ineficacia manual ante una crisis de milisegundos y una infraestructura incapaz de seguir el ritmo de la transición energética.

La anatomía del colapso. Para entender el veredicto hay que mirar hacia el sur. Según detalla el informe europeo, a las 12:03 horas. El 28 de abril se registró una vibración local de 0,63 Hz, provocada por la inestabilidad de los convertidores electrónicos de las plantas renovables. Minutos después, a las 12:19 horas, la fluctuación se intensificó y abarcó todo el continente. La investigación técnica apunta a lo que podría llamarse “ceguera operativa”.

El informe señala que gran parte de la producción de energía renovable de España opera con un “factor de potencia fijo”. Es decir, las turbinas solares y eólicas estaban ciegas a las necesidades de la red; No podían absorber dinámicamente energía reactiva. Cuando aumentó el voltaje, estos sistemas simplemente se desconectaron por razones de seguridad. Cuando dejaron de generar electricidad, su absorción reactiva también se detuvo repentinamente, provocando un efecto rebote que disparó el voltaje de forma incontrolable. Además, si bien la crisis requería reflejos de milisegundos, el control de las reactancias (las máquinas que absorben las sobretensiones) era manual. Los operadores necesitaron minutos importantes para evaluar la situación.

El apagón que se podría haber evitado. El informe europeo no sólo actúa como notario del fracaso, sino que también pone sobre la mesa lo que debería haber sucedido. Profundizando en las simulaciones técnicas del documento ENTSO-E, expertos del sector como Joaquín Coronado han llegado a una conclusión devastadora: El colapso de la red eléctrica española no fue inevitable, sino el resultado de un control ineficiente de la regulación de tensión por parte del operador de la red (Red Eléctrica).

El análisis europeo es contundente. En su simulación de sensibilidad (llamado Análisis 7), el informe concluye que si la conexión de las reactancias, como el reactor en derivación de Caparacena a 400 kV, se hubiera automatizado en lugar de depender del lento factor humano, se habría limitado el aumento de tensión y se habría evitado el efecto cascada. Además, ENTSO-E simula escenarios alternativos que muestran que el punto cero eléctrico podría haberse detenido con medidas que ya deberían estar listas para su uso: aumentar los márgenes de potencia reactiva, exigir que los generadores convencionales absorban más tensión o utilizar los ocho nuevos condensadores síncronos ya previstos en la planificación 2021-2026. Sin esta reserva de energía reactiva automatizada o soporte dinámico, la red quedó huérfana en el momento más inoportuno.

El rescate de Gipuzkoa. Gracias a Gipuzkoa se evitó la catástrofe continental. A las 12.33 horas, la subestación de alta tensión del barrio Osinaga de Hernani se dio cuenta de que el caos español amenazaba con envolver a toda Europa. En milisegundos el relé de protección salir del paso (fuera de sincronización) ha cortado la conexión con la subestación francesa de Argia. Este “disparo” dejó a España a oscuras, pero blindó la red continental. Apenas diez minutos después, Hernani se convertía en la vía de rescate, permitiendo a Francia inyectar energías para revitalizar el sistema peninsular de arriba a abajo (De arriba hacia abajo).

El problema estructural del mercado. El ataque a la energía limpia en los momentos previos al apagón causó sorpresa, pero el sector se defiende señalando directamente la inacción de los reguladores. En una entrevista para XatakaHéctor de Lama, director técnico de UNEF (la patronal de la energía fotovoltaica), lo expresa de manera sucinta: “Por muy grande que sea un sistema, no puede provocar un corte de energía. Tienen que confluir muchos otros factores”. De Lama explica que los inversores actualmente instalados en España cumplen unos requisitos técnicos muy elevados en Europa, pero atribuye el problema estructural al techo del ministerio (MITECO) y de la CNMC por la falta de incentivos económicos a las energías renovables para dar servicios de seguridad a la red.

“La tarifa actual de 1€/MVArh no es suficiente para incentivar que las energías renovables presten este servicio [control de tensión] “Si pagamos a los ciclos combinados entre 100 y 200 veces más por lo mismo”, explica De Lama. El experto de la UNEF recuerda también una negligencia administrativa histórica que pasó factura el 28 de abril: mientras Portugal adoptó normativa en 2019 para aprovechar la regulación de voltaje de sus energías renovables, España tardó años en implementar mecanismos importantes como el Procedimiento Operativo 7.4. Estábamos jugando según las reglas del pasado frente a una crisis futura.

“Una mina de oro sin camino”. Este diagnóstico corresponde a las voces de la industria. Durante el VI. Foro Económico de elDiario.esPatxi Calleja, director regulatorio de Iberdrola España, definió el sistema nacional como “una mina de oro sin carretera”. Tenemos una capacidad de generación enormemente barata, pero la red eléctrica es la mayor limitación por falta de inversión en comparación con nuestros vecinos europeos.

Y este cartel verde también tiene grietas. Como ya hemos analizado XatakaDurante el día, la altísima penetración de las energías renovables nos protege de crisis geopolíticas (como el aumento de los precios del gas debido a la guerra en Irán) que hacen que los precios caigan hasta cero. Sin embargo, una vez que se pone el sol, debido a la falta de almacenamiento en baterías a granel, volvemos al punto de partida, a merced de los ciclos combinados y la volatilidad de los combustibles fósiles.

La guerra sin piedad. Mientras los técnicos analizan las simulaciones de ENTSO-E que indican fallas operativas, se libra una amarga batalla en las oficinas. La presidenta de Redeia (matriz de Red Eléctrica), Beatriz Corredor, ha utilizado el informe de Bruselas durante sus comparecencias en el Senado para esconder y leer sólo la parte que le conviene: “No hay ninguna responsabilidad por parte de Red Eléctrica”, ha asegurado, achacando el “cero eléctrico” a la inestabilidad de un sistema fotovoltaico en Badajoz y al incumplimiento de los generadores convencionales. según parece RTVE.

Pero la historia de la inmunidad de REE se viene abajo. No sólo por las simulaciones del informe europeo que muestran la falta de automatización bajo su mando, sino también por algunos registros internos filtrados. Los audios internos, revelado por Él MundoLos técnicos del centro de control detectaron “oscilaciones en todo el sistema” durante 15 días y advirtieron de que había “algunos grupos con inercia”. Lo vieron venir, pero actuaron manualmente.

La tensión se ha extendido al sector judicial. Una exclusiva de el confidencial reveló que Iberdrola y Endesa Le preguntaste al juez Acceso a 8.028 llamadas y 1.296 correos electrónicos de directivos de REE de las horas previas y posteriores al apagón. Red Eléctrica entregó estos expedientes a la policía y supuso que se trataba de un ciberataque terrorista. Si se descarta esta vía, REE se negará a que las eléctricas escuchen las grabaciones de audio alegando “seguridad nacional”, mientras que Iberdrola y Endesa denunciarán un “filtro de exclusión” que les impide conocer la verdad y, previsiblemente, exigirán millones de dólares en indemnizaciones.

El colapso de los datos y la burocracia. El apagón no sólo dejó los hogares a oscuras; ha puesto en riesgo el futuro económico de España. Tras el incidente, se implementó un sistema de control reforzado en la red, que ya ha costado más de 800 millones de euros. Una ley de modernización que fluirá hacia el bolsillo de los ciudadanos con las subidas de peajes y tarifas previstas para 2026.

Pero el problema va más allá de un error puntual: la red está físicamente ocupada. La aparición masiva de centros de datos (devoradores de energía para la inteligencia artificial) y el nuevo “criterio dinámico” de la CNMC han provocado un colapso en cascada de los nodos de conexión. Para evitar otro corte de energía, el gobierno exige urgentemente que los nuevos sistemas resistan “huecos de tensión” y no se apaguen en caso de averías. Todo esto sucede mientras sufrimos una trombosis administrativa. Tenemos 130 GW de generación de energía renovable que está lista para su uso pero que sigue en el estante porque puede tardar hasta diez años en completar una línea eléctrica en España.

Un sistema que pende de un hilo. Europa ya nos ha dado el diagnóstico clínico: España sobrevivió al 28 de abril de 2025 gracias al inicio de un relevo en Gipuzkoa y a las ayudas respiratorias que llegaron desde Francia. Sin embargo, existe una profunda ironía en el papel de nuestro vecino del norte. Francia nos salvó del apagón total, pero en la vida cotidiana es nuestro principal verdugo comercial.

Un año después, el país sigue sumido en una disputa política y legal sobre quién pagará la factura del colapso, mientras Iberdrola, Endesa y Red Eléctrica pelean en los tribunales por miles de grabaciones de audio ocultas. Sabemos que la automatización falló y que los operadores humanos fueron demasiado lentos, pero las soluciones estructurales siguen estancadas.

España tiene todo lo necesario para ser el gran imán industrial y de baterías de Europa; Pero mientras las intervenciones duren una década, sigamos aislados en la frontera francesa, carezcamos de almacenamiento y la red esté al borde de un infarto, el riesgo de otro paro cardíaco seguirá acechando en secreto.

Imagen | Seoane Prado Y Roberto So

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