El ciberataque a ICE expone un riesgo que las empresas ya no pueden ignorar – La nación
San José, 16 de marzo (elmundo.cr) – El ataque informático que sufrió el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) pone en el centro del debate un riesgo que ya forma parte del panorama empresarial actual: vulnerabilidad digital.
Como ya se vio, un incidente informático puede paralizar las operaciones, comprometer información confidencial y causar pérdidas económicas de millones de dólares. Para los especialistas en gestión de riesgos, estos eventos ya no son episodios excepcionales, sino que se han convertido en amenazas estructurales que obligan a las organizaciones a repensar su estrategia de protección.
“Los ciberataques ya no son eventos improbables. “Son una realidad diaria para las organizaciones públicas y privadas”.dice Luis Cañas, gerente general de WTW Corredoras de Seguros en Costa Rica. “Un incidente puede detener operaciones enteras, afectar la confianza de clientes y proveedores y causar impactos financieros muy significativos”.
En este contexto, los seguros contra riesgos cibernéticos o pólizas de seguridad seguro cibernético comenzó a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la gestión empresarial.
Según el análisis de WTW, Los ciberataques pueden generar varios tipos de pérdidas: interrupción del negocio, costos de recuperación del sistema, análisis forense digital, costos legales, responsabilidades con terceros debido a violaciones de datos y gestión de reputación posterior al incidente.
Las pólizas de ciberseguro están diseñadas precisamente para afrontar este tipo de escenarios. Además de cubrir pérdidas financieras, muchos incluyen acceso inmediato a equipos especializados que ayudan a contener el ataque, restablecer la operación y gestionar la crisis.
La política de ciberseguro corporativo Se han convertido en una herramienta clave dentro de las estrategias modernas de gestión de riesgos. Estas coberturas están diseñadas para ayudar a las empresas a hacer frente a las consecuencias financieras y operativas de los ataques informáticos.
Algunas de las coberturas más comunes incluyen:
- recuperación y recuperación de datos
- interrupción del negocio
- gastos de forense digital
- costos legales y regulatorios
- responsabilidad frente a terceros por violaciones de datos
- gestión de crisis y reputación
- incidentes de extorsión digital o ransomware
“Las empresas suelen centrarse en la prevención tecnológica, que es fundamental. Pero la gestión moderna del riesgo también pasa por transferir parte del impacto financiero. En esto las políticas cibernéticas juegan un papel clave”, explica Cañas.
El crecimiento del comercio digital, el almacenamiento masivo de datos y la dependencia de los sistemas informáticos han ampliado la superficie de exposición de las organizaciones. Incluso las empresas con altos estándares de seguridad pueden convertirse en víctimas.
Por ello, los expertos en riesgos coinciden en que la ciberseguridad Ha dejado de ser sólo una cuestión técnica y se ha convertido en una cuestión estratégica que involucra a la alta dirección y a las juntas directivas.
El incidente ocurrido en Costa Rica se suma a una tendencia global: los ciberataques continúan aumentando en frecuencia y sofisticación, afectando tanto a instituciones públicas como a empresas privadas.
En ese escenario, la pregunta ya no es si una organización puede enfrentar un ataque, sino qué tan preparada está para responder cuando ocurra, enfatizó Cañas.