Funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron en Ginebra el martes en una segunda ronda de negociaciones destinadas a establecer el programa nuclear de Teherán y evitar la intervención militar de Washington.
Los iraníes “han sido muy claros sobre lo que harán con las armas nucleares. Esto es totalmente inaceptable”, dijo Wright en una reunión ministerial de la Agencia Internacional de Energía (AIE) en París.
“Así que, de una manera u otra, terminaremos disuadiendo el progreso de Irán hacia las armas nucleares”, insistió.
Según funcionarios iraníes, las conversaciones del martes en Suiza sirvieron para acordar las “líneas generales” de un acuerdo.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, reconoció que la reunión transcurrió “bien” en algunos aspectos, pero señaló que los iraníes no aceptaron “algunas de las líneas rojas” planteadas por Trump.
Los precios del petróleo subieron debido a esta interpretación menos optimista por parte de Estados Unidos de esas negociaciones. El Brent subió un 1,85% hasta 68,67 dólares y el WTI ganó un 1,93% hasta 63,53 dólares. El mercado teme un posible bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.
Además, Irán y Rusia anunciaron que realizarán maniobras navales conjuntas en el mar de Omán y el océano Índico. Al mismo tiempo, la Guardia Revolucionaria realiza ejercicios en el estrecho de Ormuz, que estuvo parcialmente cerrado durante horas por “motivos de seguridad”.
Estados Unidos, por su parte, mantiene una fuerte presencia naval en el Golfo ante la posibilidad de intervención si no hay acuerdo nuclear. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se reanudaron en febrero con la mediación de Omán, las primeras desde la guerra de 12 días de 2025.