Exrector de la UCR cuestiona discurso del gobierno de Chaves y advierte riesgo de “borrar la memoria histórica” – La nación
San José, 21 de enero (elmundo.cr) – El la exrectora de la Universidad de Costa Rica (UCR), Yamileth González García, ha emitido una fuerte advertencia contra lo que considera un intento del actual gobierno de deslegitimar la historia reciente del país promoviendo una narrativa que presenta a Costa Rica como un territorio sumido en el caos antes del año 2022.
En un comunicado público titulado “No dejemos que nos roben la memoria”, González García cuestiona directamente el discurso reiterado del Poder Ejecutivo, especialmente durante la gestión del presidente. Rodrigo Chavesque –como señala– Busca instalar la idea de que antes de llegar al poder “no había nada rescatable”.
Para el ex rector, Este enfoque no sólo es históricamente falso, sino también “profundamente ofensivo”. para las generaciones que contribuyeron a la construcción del país y sus logros sociales más importantes.
“Ningún gobierno crea de la nada lo que tomó generaciones construir”, afirma, destacando los avances logrados en áreas como la educación, la salud, la seguridad social y las instituciones democráticas.
González reconoce que Costa Rica ha enfrentado corrupción, desigualdades y graves errores, pero advierte que reducir toda la historia nacional a un relato de caos absoluto constituye una forma de manipulación política. “Borrar matices destruye el pensamiento crítico y debilita la memoria colectiva”hizo un gesto.
En su análisis, la exrectora sostiene que la negación sistemática del pasado responde a un miedo profundo: el miedo a la comparación histórica. “Nadie es el origen del mundo, “Ningún gobernante puede atribuirse el mérito de haber fundado un país que ya existió y que ya ha progresado.” declaró.
el texto También advierte que un país sin memoria es más vulnerable al autoritarismo. “Un pueblo sin memoria es un pueblo por el que se puede decir cualquier cosa, exigir cualquier sacrificio y justificar cualquier abuso”, escribe González, quien define la memoria histórica no como un ejercicio de nostalgia, sino como una herramienta política y ética fundamental para la democracia.
Finalmente, el exrector llama a la ciudadanía a defender su memoria colectiva como parte esencial de su identidad y libertad, recordando que la capacidad de elegir en conciencia depende del conocimiento del pasado y de las luchas que caracterizaron el desarrollo nacional.
“El pasado, cercano o lejano, siempre tiene significado para nosotros”, cita González, volviendo al historiador Jean Chesneaux, concluyendo que la preservación de la memoria es también la preservación de la dignidad y la libertad del país.