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La votación para la elección de la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU) va tomando forma y ampliándose, pero Costa Rica cuenta con las posibilidades de Rebecca Grynspan de ganar el cargo.
“Doña Rebeca reúne las condiciones personales y profesionales. Además del amplio apoyo de Costa Rica, debo decir, de todos los sectores y fuerzas para ocupar ese cargo”, afirmó el Canciller, Arnoldo André.
“Echamos un buen vistazo a la campaña. Creemos que las cartas están a nuestro favor”, añadió.
Según Andrés, el contexto de Naciones Unidas es complejo, pero el perfil de Grynspan se adapta a la tarea.
“Este es el cargo diplomático más alto del mundo en el peor momento. En un mundo completamente convulsionado por guerras en todas partes y desigualdad”, explicó.
Respecto a los próximos pasos, el dirigente explicó que se avanzará en la obtención de la aprobación en el Consejo de Seguridad, primer filtro antes de las elecciones definitivas.
“Por supuesto vamos a hacer el lobby correspondiente para que dentro del Consejo de Seguridad, que tiene 15 representantes, se elija entre los meses de junio y agosto, que corresponde a esa elección”, explicó André.
El momento de Sudamérica
Las próximas elecciones para el Secretario General de las Naciones Unidas tendrán lugar a lo largo de 2026. A finales de año expirará el nombramiento del portugués António Guterres, actual jefe.
Bajo sistemas de intercambio no afiliados, le correspondería a América Latina acceder al puesto. En los 80 años de historia de Naciones Unidas, el único representante de la región ha sido el peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien se jubiló en 1992.
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Desde allí han pasado por la oficina principal representantes de África, Asia y Europa.
Entre los demás nominados para 2026, además de Grynspan, hay dos candidatos oficiales de la región.
Una es la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet. La pediatra ya presidió ONU Mujeres y el Consejo de Derechos Humanos. Su nominación cuenta con el apoyo de un grupo de gobiernos progresistas de la región (México y Brasil), pero aún está por determinar si el nuevo gobierno de Chile, que asumirá a mediados de marzo, seguirá apoyando su nominación.
El candidato regional confirmado es el argentino Rafael Grossi. Es politólogo y diplomático de carrera. Ahora dirige la Agencia Internacional de Energía Atómica y su nominación fue apoyada por su gobierno, así como por Paraguay e Italia.
Además, se han sugerido otros nombres para la zona, como:
- David Choquehuanca, excanciller de Bolivia
- Alicia Bárcena, exsecretaria de la CEPAL y exministra de Relaciones Exteriores de México
- Ivonne Juez Abuchacra de Baki, ex Ministra de Comercio Exterior del Ecuador, Presidenta del Congreso Andino y Embajadora en Estados Unidos
- María Fernanda Espinosa, ex Ministra de Defensa y Relaciones Exteriores de Ecuador
- Mia Mottley, Primera Ministra de Barbados
Fuera de la región, también se habla de candidatos como la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, y la búlgara Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los pasos para convencer a la ONU
Será el 1 de enero de 2027 cuando se producirá el cambio de liderazgo en la ONU.
Esto resultará de la elección final prevista para septiembre en la asamblea general de la asociación. Por supuesto, el punto clave será a mediados de año cuando los candidatos enfrenten el filtro del poderoso Consejo de Seguridad.
Son 15 países los que deben hacer la recomendación final. Esto requiere nueve votaciones, divididas en dos fases.
En primer lugar están los cinco estados permanentes (EE.UU., China, Rusia, Francia y Reino Unido). Este quinteto debe brindar apoyo ya que cada uno tiene poder de veto.
A ellos se suman miembros temporales. Para la próxima competencia faltan por definir algunos, aunque ya tienen un lugar fijo:
- Letonia
- Grecia
- Colombia
- Pakistán
- Panamá
- Bahréin
- Liberia
- Somalia
En total deberán sumar al menos nueve votos, lo que será la recomendación final de la Asamblea General para nominar al próximo líder de la ONU.