January 14, 2026
La carrera por la inteligencia artificial está empujando a Estados Unidos hacia una solución energética inesperada: está mirando al sector militar.

 – La nación
Tecnología

La carrera por la inteligencia artificial está empujando a Estados Unidos hacia una solución energética inesperada: está mirando al sector militar. – La nación

La carrera por la inteligencia artificial no sólo se desarrolla en laboratorios, chips o centros de datos, sino cada vez más también en el sector energético. En Estados Unidos, el crecimiento acelerado de la demanda de electricidad asociada a la IA ha revelado una fragilidad apenas visible: la red no crece al mismo ritmo que las ambiciones tecnológicas. Este desequilibrio nos obliga a mirar más allá de las soluciones convencionales y reabrir debates aparentemente cerrados, incluidos los directamente relacionados con el sector militar.

Lo que se puso sobre la mesa. HGP ha presentado una solicitud pidió formalmente al Departamento de Energía de Estados Unidos redirigir dos reactores nucleares retirados de barcos de la Armada a un proyecto civil conectado a centros de datos en Oak Ridge, Tennessee. La solicitud fue transmitida a través de una carta dirigida a la Oficina de Financiamiento del Dominio Energético del departamento y forma parte de la llamada Misión Génesis patrocinada por la Casa Blanca. Según los documentos, la planta podría producir entre 450 y 520 megavatios de electricidad continua, con el objetivo de lograr un consumo intensivo y estable.

El principal argumento a favor de esta idea es el tiempo. Ante la construcción de nuevos reactores civiles, ya sean de gran o pequeña escala, que suelen seguir largos calendarios, o la puesta en marcha de grandes centrales eléctricas alimentadas con gas, que también están sujetas a permisos e infraestructura, se sugiere la reutilización de los reactores existentes como una forma de acelerarlo. La lógica es sencilla: empezar con dispositivos que ya han sido fabricados y probados y convertirlos en un suministro fijo para la red. Al menos en el papel, es una forma de aumentar el rendimiento básico mientras otras soluciones maduran.

Detrás de escena de la propuesta. La iniciativa no proviene de una startup recién fundada ni de un actor desconocido de la industria energética. HGP Energía Inteligente Se trata de una división de reciente creación, pero se presenta como parte de un desarrollador con experiencia previa en el mercado estadounidense, apoyando, según la propia compañía, proyectos de almacenamiento de energía, electromovilidad y desarrollo de activos a escala de red. Al frente está Gregorio Álvaro Forero, presidente del departamento, que aparece en tu perfil de LinkedIn Ha sido presidente de HGP Storage desde noviembre de 2013. Este detalle ayuda a definir el enfoque fuera del modelo corporativo improvisado.

Qué tecnología se reutilizaría y a qué coste. Los reactores mencionados en la propuesta provienen de la flota nuclear de la Marina de los EE. UU., donde los portaaviones suelen operar con dos reactores y los submarinos suelen operar con un reactor. Se mencionan el A4W, fabricado por Westinghouse, y el S8G, desarrollado por General Electric. La adaptación al uso civil costaría un costo estimado de entre 1 millón y 4 millones de dólares por megavatio, y el proyecto también requeriría entre 1.800 y 2.100 millones de dólares en capital privado para la infraestructura asociada. La propuesta incluye compartir ingresos con el gobierno, un fondo para futuros desmantelamiento y la intención de solicitar una garantía de préstamo al Ministerio de Energía, con una primera fase “ya en 2029”.

Sólo porque la idea parezca sencilla no significa que el camino lo sea. Bloomberg señala esto Reutilizar reactores militares para fines civiles sería un territorio inexplorado, e inevitablemente surgen preguntas: cómo se aprueba, quién trabaja, bajo qué estándares y con qué responsabilidades si algo falla. La coordinación entre agencias federales y reguladores también juega un papel, al igual que la logística de transporte y adaptación de equipos diseñados para barcos en lugar de instalaciones conectadas a la red. Por ahora todo queda a nivel de sugerencia.

La soberanía energética como argumento de seguridad. HGP busca respaldar su enfoque con un marco que va más allá de la electricidad del centro de datos. En sus materiales, la compañía resume la idea con una ecuación explícita: “Soberanía de la cadena de suministro de energía = defensa nacional”, vinculando la resiliencia de la cadena de suministro con la capacidad del país para asegurar la infraestructura estratégica, señalando incluso cómo los eventos geopolíticos o las publicaciones de los gerentes en las redes sociales pueden influir en las operaciones y las inversiones. Es el relato con el que busca legitimidad política e institucional.

Para reforzar la idea de que la energía nuclear naval no es sinónimo de improvisación, se incluye el contexto de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares. Según WANOHasta 2021, la Marina de los EE. UU. ha acumulado más de 6.200 años de experiencia en reactores sin incidentes radiológicos con 526 núcleos de reactores. La asociación atribuye esta historia a la estandarización de los sistemas, el mantenimiento y la calidad de la formación. Es un hecho relevante para el debate público, pero no lo cierra: un desempeño sólido en un entorno militar no significa automáticamente que la transición al uso civil será inmediata o fácil.

Imágenes | Barco eléctrico General Dynamics. | Ígor Omilayev | Ismail Enes Ayhan

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