February 11, 2026
La inseguridad y el narcotráfico dominan la agenda de cara a las elecciones en Costa Rica

 – La nación
El País

La inseguridad y el narcotráfico dominan la agenda de cara a las elecciones en Costa Rica – La nación

Por Eumar Esaá

La colocación de la primera piedra de una megacárcel, al estilo de la cuestionada CECOT y con Nayib Bukele como invitado especialasí es la última gran exposición del presidente costarricense Rodrigo Chaves avanzar en la lucha de su gobierno contra gamberrismo.

La seguridad es el tema transversal de la campaña de todos los candidatosincluso para el propio presidente en funciones, después de que sus servicios de inteligencia expusieran un complot para atentar contra su vida.

Una encuesta del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica llevado a cabo el pasado mes de septiembre reveló esto El 45% de los votantes cree que la inseguridad y la delincuencia son los problemas que más les preocupan de la situación del paísuna proporción que triplica el siguiente punto, el corrupción (15,5%).

El mismo estudio indica que el 67% de los mayores de 18 años cree que la situación ha empeorado en los últimos 12 meses. Pero También indica que el 58% apoya la continuidad del actual gobierno en el poder, dato que fortalece las opciones de Laura Fernández, candidato apoyado por el presidente Rodrigo Chaves, que no puede presentarse a la reelección.

El narcotráfico, en el centro de la crisis

El Departamento de Estado de EE.UU. considera a Costa Rica un “importante punto mundial de transbordo de cocaína” y un “punto de tránsito cada vez más importante para las organizaciones criminales que trafican cocaína a Estados Unidos”.

El narcotráfico ha estado en el centro del aumento de la violencia que ha llevado a cifras récord de asesinatos en el país centroamericano, históricamente conocido como un paraíso tropical y un destino imperdible para actividades al aire libre y contacto con la vida silvestre.

Costa Rica No sólo se ha convertido en una ruta estratégica para el traslado de droga por vía marítima, por su salida tanto al Pacífico como al Caribe, sino que en su territorio operan redes con capacidad para almacenar cientos de toneladas. convirtiendo al país en uno de los 23 con mayor actividad relacionada con el narcotráfico en el mundo.

La lucha por el control de las rutas hizo que los índices de criminalidad se dispararan. La tasa de homicidios bajó de 11,2 por 100.000 habitantes en 2019 a 17 por 100.000 habitantes en 2025. Siete de cada 10 asesinatos están relacionados con el narcotráfico.

En la ciudad caribeña de Limón, que mueve el 80% del comercio portuario del país, la tasa de homicidios es más del doble de la media nacional, con 37 por cada 100.000 habitantes, impulsada por el emporio criminal de los hermanos Picado Grijalba, líderes del llamado cartel del Caribe Sur.

Michael Soto, subdirector de la Agencia de Investigación Judicial, dijo a la agencia AFP que Costa Rica había pasado de un puente a un centro logístico de poderosos cárteles de Colombia y México.

Aunque la coerción es el punto común de la mayoría de los candidatos como oferta de campaña para enfrentar la incertidumbre, Soto cree que la respuesta está en generar bienestar para las comunidades empobrecidas.

Este país latinoamericano, con 5,2 millones de habitantes, presenta altos niveles de desigualdad, con “anillos de pobreza” que han permitido que “el crimen organizado se arraigue”, como explica Soto.

“Estamos cruzando líneas muy delicadas que activan un estado de alerta y una acción muy fuerte y rápida si no queremos llegar a la situación de Colombia en los años 90 con sus cárteles y su Pablo Escobar”, reconoció Fernando Ramírez, juez penal que fue director del Instituto Costarricense contra las Drogas.

Chaves está en el ojo del huracán

Costa Rica enfrenta un importante avance del crimen organizado y el narcotráfico, con signos de infiltración en cuerpos policiales y presión al sistema político, situación aprovechada por sectores de la oposición en el debate electoral.

El Partido Pueblo Soberano, al que pertenecen Rodrigo Chaves y Laura Fernández, fue seriamente cuestionado durante el debate del 27 de enero, entre otras cosas por el apoyo que brinda a la candidatura al Congreso del abogado José Miguel Villalobos, a quien Fabricio Alvaradonominado por New Republic, se describe a sí mismo como un “defensor de los narcotraficantes”.

El camino hacia las elecciones presidenciales puso al presidente en el centro del debate, no sólo por las acusaciones de no por hacer lo suficiente para frenar la marcha del narcotráfico, sino por intercambiar acusaciones sobre su participación en un juego en el que está prohibido por ley..

Chaves ha denunciado un intento de golpe de Estado, que según dijo sería instigado tanto por la oposición como por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), a causa del fallido intento de quitarle la inmunidad, que no prosperó en el Congreso.

El TSE prohibió la propaganda gubernamental tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales durante los últimos cuatro meses de campaña para evitar que el candidato oficialista se beneficiara de la promoción de la gestión de Chaves.

“Me duele que lo que hasta ahora ha sido un Tribunal Supremo Electoral impecable, porque ya está manchado con esta ley mordaza, le quite la posibilidad a un presidente de comunicarse directamente con el pueblo”, se quejó Chaves.

Sin embargo, esto no impidió que Fernández, quien fue su ministro de Planificación y de la Presidencia antes de entrar a la carrera electoral, se aprovechara directamente de la ley oficial en la que Nayib Bukele Acompañó a Chaves a la colocación de la primera piedra del futuro Centro de Alta Limitación del Crimen Organizado (CACCO), promovido como CECOT costarricense.

En octubre el TSE pidió a la Asamblea Legislativa levantar la inmunidad del presidentepara iniciar un proceso de sanciones en su contra por su intervención en la campaña electoral. La iniciativa fracasó y Chaves agradeció a los “40 delegados patrióticos” que votaron para impedirla.

A poco más de dos semanas de las elecciones, el jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional, Jorge Torres, reveló un plan para asesinar a Chaves, que iba a ser filtrado por una “fuente confidencial”. La centrista Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, describió las acusaciones como un “espectáculo mediático”.

El Fiscal General Carlo Díaz agregó que no le sorprendería que miembros del Ejecutivo recibieran el mismo tipo de amenazas que los fiscales que gamberrismo.

No fueron las únicas quejas inesperadas en el último tramo de campaña, pues en pleno debate de cierre, Fernández acusó al candidato del partido evangélico Fabricio Alvarado de someterla a acoso sexual cuando era su asesora en 2018. que revela “comentarios anteriores, fotografías y, lo que es más serio, el uso del nombre de Dios”.

Mano dura: la fórmula universal

Mientras expertos, analistas y voces de la oposición coinciden en la necesidad de un enfoque integral para hacer frente al aumento de la criminalidad, la principal favorita para ganar la primera vuelta, Laura Fernández, sigue en la línea de la fórmula de “mano dura” que heredó del populista Chaves.

“No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que debemos tomar para restablecer la paz en los hogares de Costa Rica que están llenos de gente de bien. En mi plan de gobierno propusimos el levantamiento de garantías”, defendió en el último debate.

La perspectiva de un estado de excepción ya estaba en el aire mucho antes de que Fernández la planteara. El TSE, el Tribunal Supremo y algunas voces en el Congreso se han quejado de supuestas actitudes autoritarias de Chaves, que tendrían como objetivo desmantelar el Estado de derecho, sin respetar la independencia de las fuerzas.

Durante el debate, la progresista Claudia Dobles señaló que “se requieren oportunidades y foco en la educación para que nuestros jóvenes no estén en manos del crimen organizado”, mientras que el socialdemócrata Álvaro Ramos añadió que “la seguridad se recupera no quitando libertades a los ciudadanos decentes, sino reinvirtiendo”.

Ni la educación ni la creación de empleo ni el impulso económico son una prioridad en la agenda favorita para prevalecer el 1 de febrero.

Tiziano Breda, analista senior para América Latina y el Caribe del grupo de análisis de conflictos ACLED, dijo a la agencia AP que el enfoque de mano dura cobró fuerza impulsado por el éxito del modelo Bukele, por un lado, y por el endurecimiento de la posición de Estados Unidos hacia los gobiernos latinoamericanos bajo la gestión de Donald Trump.

“La combinación de la creciente presión estadounidense y la referencia a la respuesta derechista de Bukele a los problemas de seguridad obligó a los gobiernos a equilibrar pragmáticamente sus propios principios con crecientes llamados a la represión”, explicó Breda.

Chaves ya le había hecho un guiño a Trump al aceptar a unos 200 inmigrantes deportados de Estados Unidos, que estuvieron retenidos en un albergue durante dos meses hasta que una orden judicial permitió su liberación.

También ha bloqueado la posibilidad de que empresas chinas actúen como proveedoras en la ampliación de la red 5G, advertido por Washington sobre los supuestos riesgos de espionaje que esto supone.

Tanto Chaves como Fernández han profesado públicamente su admiración por Bukele, lo que los convierte en herederos de la popularidad del líder salvadoreño, posición que lamenta el candidato presidencial de izquierda Ariel Robles.

“¿En qué momento pasamos del sueño de ser la Suiza de Centroamérica al sueño de ser El Salvador?” Robles se lamentaba durante la campaña, mientras el centroderechista Ramos señalaba: “Las dictaduras modernas no siempre llegan con tanques”.

Esto está sucediendo en el país que alguna vez tuvo la segunda democracia más estable y funcional de América Latina, según el Índice de Democracia 2024 de El economistasólo superado por Uruguay.

Analistas como el historiador de la Universidad de Costa Rica, Víctor Hugo Acuana, advierten que Costa Rica se encuentra en las primeras etapas de una “transición autoritaria”, al mismo tiempo que el Estado de bienestar que ha reinado durante décadas comienza a desvanecerse. con un 15,2% de hogares en situación de pobreza, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Costa Rica ha perdido su posición estratégica como polo de convergencia de grandes corporaciones, que se establecieron en el país atraídas por una fuerza laboral altamente educada y competitiva, y ahora prefieren vivir en El Salvador o República Dominicana, considerados más seguros.

En relación con el turismo, principal fuente de ingresos de los ‘ticos’, estos enfrentan una creciente preocupación por el potencial impacto del aumento de la violencia y la criminalidad en la imagen del país, con el agravante de que el giro hacia la derecha ha ido eliminando progresivamente de la agenda la cuestión medioambiental, clave para la sostenibilidad de la industria turística.

“Después de casi 30 años en los que Costa Rica ha sido un referente internacional en conservación, hoy el imaginario del ‘excepcionalismo verde’ ya ni siquiera forma parte del discurso de la continuidad política ni del proceso electoral”, advirtió el informe Estado de la Nación del Consejo Nacional de Rectores de Educación Superior en diciembre.

Sin embargo, el desempeño económico sigue jugando a favor del gobierno de Fernández, con un crecimiento del 4,2% en 2025, una contención de la inflación, que se mantiene por debajo de las estimaciones del Banco Central, y una deuda pública que no supera el 60% del PIB.

Pese a este panorama, la principal favorita no se ha sentido obligada a preguntarse cómo poner estos indicadores al servicio de sus electores, y en medio de las preocupaciones por la incertidumbre, pocos están dispuestos a exigírselo.