La mayoría de los hogares costarricenses carecen de oportunidades de ahorro, revela estudio de la UNA – La nación
San José, 15 de enero (elmundo.cr) – Un análisis reciente de la Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA)Con base en datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), revela que la La mayoría de los hogares costarricenses enfrentan limitaciones en el ahorro. El estudio, que compara datos de 2022 con los de 2012 y 2017, destaca las desigualdades en el acceso al ahorro y sus causas estructurales.
El estudio, coordinado por la economista Roxana Morales Ramos, muestra que, si bien A nivel nacional se observa una mejora en la tasa de ahorro bruto de los hogares, del -0,28% en 2012 al 5,31% en 2022. Esta mejora no es homogénea.
“Este resultado muestra un fortalecimiento del ahorro en términos promedio; sin embargo, también oculta diferencias importantes entre los hogares, ya que no todos han logrado mejorar su capacidad de ahorro”, señala el informe.
El análisis muestra que sólo el quintil de ingreso V logra mantener tasas de ahorro positivas de manera sostenida. En 2022, este grupo ahorró el 24,89% de su ingreso disponible ajustado, mientras que los demás quintiles presentaron tasas de ahorro negativas, lo que indica que sus ingresos no alcanzan para cubrir el consumo básico.
La fuente de ingresos también juega un papel decisivo. Los hogares que dependen de rentas de la propiedad ahorran en promedio un 81,2%, mientras que los que dependen de sueldos y salarios sólo ahorran un 2,2%. “Estos resultados muestran que los hogares que dependen principalmente del trabajo -ya sea asalariado o por cuenta propia- enfrentan márgenes muy pequeños para generar ahorro”, indica el estudio.
A nivel regional se observan diferencias significativas. La región Brunca mostró la mayor tasa de ahorro en 2022 (13,65%), seguida de Chorotega (12,66%). En contraste, los hogares del Pacífico Central y Huetar Caribe gastaron más de lo que recibieron.
El estudio también destaca la influencia del nivel educativo y el género del jefe de hogar. Los hogares con jefes con nivel educativo alto registraron una tasa de ahorro promedio de 12,83%, mientras que aquellos con niveles educativos medios y bajos no lograron generar ahorro. Además, los hogares encabezados por hombres mostraron una tasa de ahorro del 10,4%, mientras que los hogares encabezados por mujeres registraron una tasa negativa del -3,61%, lo que refleja desigualdades de género.
En cuanto a las condiciones de vivienda, los hogares con vivienda propia sin hipoteca lograron ahorrar más que los que tienen una vivienda gravada o los que alquilan.
El estudio concluye que la capacidad de ahorro de los hogares está determinada por factores estructurales como la distribución del ingreso, la fuente de ingreso, el nivel educativo y el género del jefe de hogar. Se enfatiza la necesidad de un análisis más profundo de la dinámica de acumulación de activos y las oportunidades económicas regionales.