March 25, 2026
la mujer que empezó con ₡30.000 y ganó medalla de oro con su vino artesanal

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la mujer que empezó con ₡30.000 y ganó medalla de oro con su vino artesanal – La nacion

San José, 21 de marzo () – En Pital de San Carlos, lejos de los grandes viñedos del mundo y de las bodegas tradicionales, Estefanía Guido Comenzó hace diez años con ₡30.000 y una idea simple: poder trabajar sin dejar de estar presente para sus hijos.

Hoy, Stephanie -fundadora de Vino Rosado Costa Rica– no solo logró sustentar a su familia con su negocio, sino que a finales de 2025 ganó medalla de oro en la Copa Internacional de Fermentados, en Chile, uno de los países con mayor tradición vitivinícola de América Latina.

La empresa de Stephanie Guido nació tras el nacimiento de su hija mayor, cuando buscaba la manera de generar ingresos sin dejar de estar presente en su hogar. Comenzó con la producción de jaleas y mermeladas, luego introdujo una línea de pulpas y néctares, y durante años compaginó largas jornadas de trabajo con ventas en ferias de agricultores.

Su sueño fue claro desde el principio: crear su propio producto que algún día pudiera exportar. Y para eso ha estado de la mano de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) durante dos años en el proceso.

Apasionada por los procesos de fermentación, decidió formarse en el INA y comenzó a experimentar hasta desarrollar su propio vino. Las primeras pruebas ni siquiera convencieron a su familia, pero estaba segura de encontrar la fórmula adecuada. Con equipo básico donado y sólo 100 botellas con tapas de plástico, salió al mercado. Quince días después, en una feria del Día del Padre en Pital, vendió toda su producción. En ese momento comprendió que el vino sería la forma de hacer crecer su negocio.

Roshy Wine no elabora vinos de uva tradicionales, su base principal es la flor de Jamaica, combinada con hierbas como jengibre, menta, menta y romero. Pero también cuenta en su elaboración con sangría, vino blanco de uchuva y vino rosado de fresa.

“Se trata de productos sin gluten, sin químicos agregados, sin taninos ni sulfitos agregados, diseñados para ofrecer una alternativa más natural. Durante la pandemia mucha gente comenzó a consumirlos, y esto fue un punto de inflexión para el crecimiento de la empresa”, mencionó la empresaria.

La marca también ha evolucionado: de botellas con tapa de plástico a una presentación con corcho, una nueva etiqueta y una imagen más sofisticada.

Sin embargo, 2025 cambiaría su historia. A finales de ese año se realizó en el mercado chileno la Copa Fermentada Internacional. Decidida a adquirir experiencia y contar con alguna certificación de catadores profesionales que la respaldaran, se animó a participar. Durante el proceso contó con el apoyo de un juez costarricense que participaría en el concurso, un maestro cervecero.

El día de la premiación no pudo viajar a Chile, pero estuvo ocupado con degustaciones en supermercados de San Carlos y siguió la transmisión en vivo por Instagram, cuando anunciaron que había un reconocimiento especial para un innovador producto fermentado. La transmisión fue cortada justo cuando se anunciaba que había ganado y no lo supo hasta que le escribió al juez costarricense que acompañaba su producto.

“Le pregunté cómo le fue, cómo estaba y solo me dijo: ‘pero ya ganaste’. Segundos después recibí la imagen del certificado: medalla de oro en la categoría sin fermentados de uva. Me quedé en shock. Llamé a mi mamá llorando. “No lo puedo creer”, repetí. Algunos profesionales del sector me dijeron algo que nunca olvidaré: “El oro está en Chilecred y en una bodega”.

El siguiente paso: exportar

Roshy Wine cumple 10 años. Se vende en San Carlos, en supermercados Economás, en zonas turísticas entre Pital y Vara Blanca, y tiene distribución en Alajuela y San José. Próximamente llegará a nuevos espacios hoteleros en la zona de Playa Jobo.

Pero Stephanie no quiere quedarse ahí. “Mi sueño es ver mis productos en un gran supermercado y exportar. Y ya estoy trabajando en ello”, afirma.

Desde hace dos años trabaja con la oficina regional Huetar Norte de PROCOMER, participando en procesos virtuales de capacitación y preparación para mercados internacionales. Actualmente se encuentra en la etapa de ajustes de etiquetado y fortalecimiento paso a paso de su estructura empresarial.

Este año dará un gran paso: participar en la Cumbre de Comercio e Inversión de Costa Rica (CRTIS) 2026, como parte de su proceso exportador. Su objetivo es participar en ferias fuera del país en el mediano plazo.

“Historias como la de Stephanie reflejan el talento emprendedor de las mujeres y cómo, con apoyo y preparación, las pequeñas empresas pueden dar pasos reales hacia la exportación de productos diferenciados y de mayor valor”, afirmó Laura López, gerente general de PROCOMER.

Más que un negocio: un legado para tus hijos

Stephanie es madre de cuatro hijos – el mayor tiene 18 años y el menor es un bebé de apenas unas semanas – que crecieron con su esfuerzo diario de cerca. “Ser madre soltera y emprendedora cambia la mentalidad de los chicos. Aprenden a valorar lo que cuesta cada cosa”, afirma. Su familia también fue un apoyo fundamental en el camino. “Si no fuera por ellos, no habría tenido el impulso para seguir adelante”, afirma.

Esta empresaria lidera un grupo de mujeres emprendedoras de la zona de San Carlos, donde comparte un mensaje que repite con convicción: “sí se puede. No te desvíes. Los sueños sí se hacen realidad. No importa cuántas veces te caigas, hay que levantarse y seguir adelante”.

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, PROCOMER destaca historias de empresarias capaces que han luchado por desarrollar negocios y aún fijan su mirada en nuevas metas.