January 23, 2026
Las plazas de aparcamiento fueron la gallina de los huevos de oro del ladrillo en España. Hasta que alguien creó la tumba de Las Teresitas

 – La nación
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Las plazas de aparcamiento fueron la gallina de los huevos de oro del ladrillo en España. Hasta que alguien creó la tumba de Las Teresitas – La nación

La historia de Mamotreto. El Teresa En Tenerife, esto no es una excepción, sino un capítulo más de una larga tradición de intentos de ataques a las costas españolas, donde durante décadas el ladrillo ha invadido playas, marismas y acantilados al calor de rezonificaciones explícitas, acuerdos opacos y la promesa de un desarrollo turístico que casi nunca se materializó como se anunciaba.

Esa fue su historia.

Grandes bolas con vistas al mar. De Marbella a El AlgarrobicoLa costa ha sido uno de los grandes teatros de especulación, pasados ​​asentamientos fantasmas, hoteles ilegales y paseos marítimos convertidos en moneda política, y cada nuevo caso nos recuerda hasta qué punto el conflicto entre el interés público y la ambición privada ha dado forma a la transformación (y a menudo al deterioro) del paisaje costero español.

Un símbolo que nació mal. Él Mamotreto de Las Teresitas Comenzó a levantar sospechas mucho antes de que llegara a juicio en la isla de Tenerife, porque apareció donde no debía y cómo no debía, apareciendo sin explicación en plena publicidad marítimo-terrestre, sin señales visibles y sin que nadie supiera exactamente qué se estaba construyendo frente a la playa ni bajo qué protección legal.

Fueron las miradas persistentes de los vecinos. como Lola Schneider el que encendió las primeras alarmas y transformó el esqueleto de hormigón en algo más que una fea obra: en la evidencia física de que se estaba ejecutando en primera línea de mar un proyecto que parecía adelantarse a la ley y a la lógica urbanística.

Cambia la playa. Detrás del Mamotreto estaba la ambición de transformar Las Teresitas en una gran playa urbana con modelo europeo firmado por Dominique Perrault que prometía enterrar plazas de aparcamiento, crear espacios abiertos y reorganizar el acceso al mar.

Sobre el papel, la masa visible debía ser enterrada y convertirse en una infraestructura invisible al servicio del espacio público, pero la implementación parcial y la ruptura del equilibrio entre administraciones convirtieron esta promesa en una estructura abandonada, gris y dominante que finalmente se hizo realidad. exactamente lo contrario de lo que se suponía que debía perseguir el proyecto.

la pelota La construcción del estacionamiento se insertó en el corazón del llamado gran balón de Las TeresitasOcupación de servidumbres y terrenos de dominio público sin los preceptivos permisos de Costas y con cambios significativos respecto al proyecto original.

Sentencias posteriores dejaron claro que no se trataba de un defecto menor ni de un procedimiento olvidado; una violación global de las normas urbanísticas, las obras comenzaron sin apoyo legal, mientras que el ayuntamiento había adquirido al mismo tiempo la propiedad de la playa más de 52 millones de euros en una operación que ya ha sido examinada ante los tribunales.

La justicia está llegando. La congelación de la construcción en 2007 marcó el punto de no retorno y allanó el camino para investigación la Fiscalía Ambiental, desencadenada por denuncias ambientales y vecinales.

El proceso legal terminó con frases por subterfugio urbanístico y delitos contra la ordenación del territorio, confirmados por el tribunal, que afirmó de manera inequívoca que el Mamotreto fue construido sin permiso válido y en terreno protegido, anulando así cualquier intento posterior de reducir el problema a una simple cuestión de legalización parcial.

Los costos políticos y criminales. No sólo eso. El sentencias alcanzadas a ex concejales, técnicos y altos funcionarios, algunos de los cuales ya han cumplido todas sus penas de prisión e inhabilitación, mientras que otros siguen inhabilitados para ejercer cargos públicos hasta el final de la década.

El caso se consagraba así como una rama más del gran escándalo de Las Teresitas, con claras responsabilidades penales y una obligación explícita de resarcir los daños causados, que incluía el derribo del edificio a costa del condenado.

la demolición En 2017, se puso fin físicamente a una horrible masa que había permanecido en la playa durante años. La llegada de maquinaria pesada a la playa y la inicio visible de la demolición Marcaron el final material de una historia que había durado más de una década.

La destrucción del hormigón se realiza de acuerdo con una última frase y luego de años de retraso, simbolizó el cumplimiento de un ciclo en el que el Mamotreto pasó de promesa urbana a ruina abandonada y finalmente a escombros, devolviendo al paisaje una playa secuestrada por el fracaso de un complotazo.

Otro. Si se quiere, su historia permanece aunque el Mamotreto desapareciera físicamente y se cumplieran las sentencias advertencia permanente (otro) sobre los límites del urbanismo descontrolado, la fragilidad del espacio público ante él intereses políticos y económicos y el precio que una ciudad puede pagar cuando se impone la legalidad a los proyectos.

El Teresa de Tenerife recuperó espacio y horizonte, pero el Mamotreto se situó en esa monstruosa serie que forma parte de la memoria colectiva de Canarias y España: la de los emblemas de cómo no se debe construir una ciudad o, por supuesto, cómo se debe gestionar su patrimonio natural.

Imagen | CARLOS TEIXIDOR CADENAS

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