August 16, 2026
Las primeras semanas de clases marcan el rumbo y el éxito del año escolar

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Las primeras semanas de clases marcan el rumbo y el éxito del año escolar – La nacion

San José, 8 de abril () – El inicio del semestre escolar no es un trámite sencillo en el calendario. Este es, según especialistas en educación, un período decisivo que puede caracterizar el desempeño académico y emocional de niños, niñas y adolescentes a lo largo del año.

Diversas investigaciones coinciden en que el apoyo familiar en las primeras semanas tiene un impacto directo en la adaptación y el rendimiento. La propia UNESCO insistió en que el vínculo entre familia y escuela es uno de los factores que más influyen en la permanencia y el éxito educativo.

En Costa Rica, donde cada año escolar comienza con expectativas renovadas, los expertos en pedagogía recuerdan que los primeros días son claves para construir hábitos, rutinas y relaciones de confianza.

«El curso escolar no se gana en el último periodo, se empieza a construir desde la primera semana», dice Josué Sánchez, director del Escuela de Educación del Universidad Fidelitas. «La educación es una tarea compartida. Cuando la familia y el centro educativo trabajan juntos desde el primer día, el alumno tiene mejores condiciones para desarrollarse y desempeñarse bien en sus tareas estudiantiles.»

La rutina está modelada.

La estabilidad es una aliada del aprendizaje. Tener horarios para levantarse, comer, estudiar y dormir favorece la concentración y la memoria.

Los especialistas recomiendan que los estudiantes duerman entre ocho y diez horas, dependiendo de su edad, y dispongan de un espacio tranquilo y bien iluminado para hacer los deberes. Al repasar el material el día anterior, evitas las prisas de última hora y reduces el estrés matutino. Un estudiante bien equipado, organizado y bien nutrido no sólo aprende mejor; También afronta el día con mayor confianza.

Comunicación bidireccional

El contacto temprano entre padres, cuidadores y profesores fortalece la confianza y previene malentendidos u omisiones. Asistir a las reuniones de inicio de curso, conocer la normativa y comprender las expectativas académicas permiten una mayor claridad.

La comunicación diaria, revisar la agenda, responder a circulares o intercambiar contactos, envía un mensaje claro al estudiante sobre la importancia de su proceso educativo.

Apoyar no significa hacerlo todo

Aprender a organizar la mochila la noche anterior, cumplir responsabilidades y afrontar pequeños errores es parte del aprendizaje. Orientar sin sustituir fortalece la autoestima y la responsabilidad personal, habilidades que van más allá del aula.

«La sobreprotección limita la posibilidad de crecimiento», advierte Sánchez. «Un error y sus consecuencias, bien acompañados, pueden enseñar más que un largo discurso.»

Observar el comportamiento y comunicarse.

La vuelta al cole puede provocar ansiedad, sobre todo en quienes cambian de nivel o de centro educativo. Hablar de lo que sucede cada día en el aula, validar las emociones sin exagerarlas y observar signos de estrés continuo son tan relevantes como supervisar las tareas. El apoyo emocional desde casa crea un ambiente seguro que facilita el aprendizaje.

Horarios claros para dispositivos electrónicos

El uso excesivo de dispositivos electrónicos puede interferir en el descanso y la concentración, así como en el trabajo escolar.

Por eso es importante establecer horarios claros para el celular, la televisión o los videojuegos. Promover la actividad física al aire libre y garantizar que no tengan contacto con pantallas al menos una hora antes de acostarse, para que no interfiera con el sueño, indicó Josué Sánchez.

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