Más control digital y nuevas obligaciones para los contribuyentes. – La nación
San José, 19 de enero (elmundo.cr) – El consolidación de TRIBU-CR y Tesorería Digital Este año están redefiniendo la forma en que las personas y empresas cumplen con sus obligaciones tributarias incluyendo nuevas declaraciones, mayor inspección automatizada y cambios relevantes en los informes de ingresos e información.
En este entorno digital, también se ha producido una reorganización de las formas y obligaciones tributarias. Algunas declaraciones informativas tienen ahora una mayor frecuencia de presentación y se incluyen nuevos códigos y formularios.
Como destaca Raymundo Volio, abogado experto fiscal de Actualidad Tributaria, Estos cambios obligan a los contribuyentes y contadores a revisar con más detalle su perfil en TRIBU-CR.ya que es la plataforma la que determina qué obligaciones corresponden a cada persona o empresa según su actividad, volumen y comportamiento fiscal.
Dentro de este nuevo modelo, el extracto D-270 (antes era el extracto D-151), que recopila información sobre clientes, proveedores y gastos específicos, deja de ser un informe anual y pasa a ser un requisito mensual. Esto significa que cualquier discrepancia entre lo que una empresa declara como gastos y lo que otra declara como ingresos puede ser detectada casi de inmediato por la Administración.
Otro cambio importante señalado por Volio es el formulario del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que también presenta cambios con la entrada en vigor del TRIBU-CR en 2025. El nuevo formulario reorganiza la información según tasas impositivas, y no según actividad económica, facilitando el cruce automático entre ventas, compras y créditos fiscales.
Además, incluye secciones específicamente para la regla de proporcionalidad y para identificar el IVA no acreditableel refuerzo del control sobre los importes declarados y la validación más eficiente de la conexión entre facturación electrónica y declaración del IVA.
En cuanto al impuesto sobre la renta, 2026 también introduce cambios en tramos, créditos y mecanismos de cálculo que afectan tanto a trabajadores asalariados como a personas con actividades y empresas rentables.
Estos cambios tienen un impacto directo en las retenciones, pagos parciales y liquidación anual. La próxima declaración a presentar será la correspondiente al período fiscal 2025 y deberá realizarse en circunstancias normales antes del 15 de marzo de 2026.
“La digitalización total del sistema, a través de TRIBU-CR, ha convertido las declaraciones de información y los formularios tradicionales en verdaderas herramientas de control cruzado. Hoy, cada dato reportado es contrastado con diversas fuentes, por lo que la coherencia entre lo facturado, declarado y deducido es más importante que nunca”, afirma Volio.
El abogado destaca que para 2026, “Se está consolidando un modelo de tesorería digital más eficiente, pero también más exigente. “La automatización, el cruce de información y la incorporación de nuevos formularios están obligando a los contribuyentes a actualizar sus datos, organizar sus registros y mantener al día su cumplimiento.”
Bajo este nuevo entorno, la planificación tributaria, la revisión periódica del perfil en TRIBU-CR y el apoyo profesional se convierten en herramientas esenciales para evitar contingencias y cumplir correctamente con las obligaciones tributarias y así evitar multas o sanciones.