Negar el cambio climático no es valentía, es ignorancia e irresponsabilidad – La nación
San José, 19 de enero (elmundo.cr) – El diputado oficialista, manuel moralesasegurar que “declarar escéptico del cambio climático “Esta no es una posición ideológica, es una verdadera señal de alarma”.
Morales señaló “El cambio climático no es una cuestión de opinión, es una cuestión de datos. Esto se mide en el colapso de carreteras, en el aumento de las tarifas eléctricas, en la pérdida de cosechas, en el acceso a la financiación internacional y en la presión fiscal”.
“Hoy es una realidad con evidencia clara y con impactos económicos, sociales y ambientales”. difícil para los países que la padecen. Negarlo no lo hace desaparecer, lo encarece. Las pérdidas económicas directas en el país asociadas a estos eventos ya superan los mil 130 millones de dólares, principalmente por daños a la infraestructura vial, generación eléctrica, agricultura y vivienda”, agregó.
Para Morales, “Quienes ignoran esto no sólo están equivocados desde el punto de vista ambiental, sino también desde el punto de vista fiscal, energético y productivo”.. Justificar la inacción argumentando que Costa Rica sólo emite el 0,03% de las emisiones globales es enormemente irresponsable. Sí, nuestra huella de carbono puede ser pequeña, pero el clima no diferencia entre emisores y receptores”.
“El cambio climático no es un problema moral de culpa, es un tema estratégico respecto del modelo de desarrollo del país. Es planificación, gestión de amenazas, protección del sistema productivo y sobre todo responsabilidad con las generaciones futuras”, afirmó.
Morales se dio cuenta de esto “No nos dejemos engañar, el liderazgo climático de Costa Rica ha sido una ventaja competitiva y nunca ha sido un lujo ideológico. Ha fortalecido la marca de nuestro país, ha atraído inversiones, ha impulsado el turismo y nos ha dado credibilidad internacional. Esa credibilidad es capital económico y político. Abre puertas, construye alianzas y facilita la colaboración y la financiación”.
“Por lo tanto, hablar de clima no es alarmismo ni ambientalismo radical, como señalan algunos grupos políticos. Hablar de clima, hablar de seguridad económica, impide que el presupuesto nacional gaste una y otra vez en emergencias, en lugar de destinarse a educación, salud e inversión productiva. Sabemos que este problema no se soluciona con discursos, sino con decisiones”, indicó.
“El verdadero liderazgo es decidir con datos, anticipar riesgos y proteger el futuro económico de nuestra gente. En 2026, la negación del cambio climático no es valentía, es ignorancia e irresponsabilidad disfrazadas. Y el precio de esa mentira no lo paga quien la repite, lo paga un país entero”, concluyó.