Nuestro dolor no es una narrativa para ganarse a los votantes – La nación
San José, 27 de enero (elmundo.cr) – Con dolor acotado pero con voz firme, Stephanie Ponce Faerrón, hija de Ligia Faerrón -la mujer cuyo asesinato conmocionó al país-se dirigió al candidato presidencial Laura Fernández hacer una demanda clara y pública: que deja de usar el nombre de tu madre como “herramienta electoral”..
La intervención se produce luego de que Fernández, durante un debate televisado, mencionara el caso de Ligia Faerrón como un ejemplo de inseguridad e impunidad. “Esto es inaceptable”, afirmó Stephanie, que habló en nombre de sus hermanos. “El nombre de Ligia Faerron no le pertenece, no la honra y no puede ser utilizado como herramienta electoral”.
En un mensaje lleno de emoción y poder, la hija de la víctima recordó que el crimen ocurrió durante el actual gobierno, el mismo que, según ella, Fernández “defiende, representa y ensalza repetidamente”. “Mientras nuestra familia buscaba desesperadamente a mi madre, el Estado fracasó”. dijo, señalando fallas en la prevención, respuesta y promoción de la justicia.
Un reconocimiento y una acusación
Stephanie hizo una distinción crucial: si bien responsabilizó a la dirigencia política, reconoció el trabajo de los funcionarios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). “Fueron funcionarios del OIJ quienes investigaron, allanaron, acompañaron a mi familia y permitieron encontrar a mi madre”, destacó. “Si sabemos dónde está hoy Ligia Faerrón no es por discursos ni por continuidad política, es porque una institución pública cumplió con su deber, incluso cuando no contaba con el apoyo del poder”..
Esta precisión hace más potente su acusación contra Fernández: “Por eso me parece muy ofensivo que quienes se quedaron en el poder, que se quedaron callados, minimizados y abandonados, ahora intenten pronunciar su nombre para generar impacto político”.
“Este no es un ejemplo retórico, es una herida permanente”
Está claro que Stephanie ha despojado al asunto de cualquier abstracción política: “El asesinato de mi madre no es un ejemplo retórico, es una herida permanente que nos arranca una madre que cambió nuestras vidas para siempre y seguimos intentando sobrevivir día a día”.
La familia fue enfática en su rechazo: “Nuestra familia no ha autorizado a Laura Fernández a utilizar el nombre de Ligia Faerron en este debate ni en ningún otro”. Stephanie explicó que no hablaba como opositora política, sino “como hija de una mujer asesinada durante el actual mandato” y “como parte de una familia que una vez más fue vulnerada públicamente” cuando una candidata utilizó el nombre de su madre.
Una afirmación definitiva e inequívoca
El mensaje concluía con una exigencia directa y sin lugar a interpretaciones: “Exigimos que no vuelva a pronunciar el nombre de nuestra madre para involucrarse en política. Si hay verdadero respeto por las víctimas, se demuestra con justicia, no utilizando a nuestros muertos cuando les conviene.”
La intervención de Stephanie Ponce Faerrón pone un espejo frente a la clase política, cuestionando los límites éticos de la retórica electoral y exigiendo que el dolor de las víctimas no sea capitalizado en la lucha por el poder. La pelota está ahora en el tejado de la candidata Laura Fernández, quien ha desafiado a la familia a demostrar con acciones, no con palabras, el respeto que dice profesar.