February 11, 2026
Siete jóvenes seguirán carrera universitaria gracias a beca Fidelitas y financiamiento del CONAPE

 – La nacion
Tendencias

Siete jóvenes seguirán carrera universitaria gracias a beca Fidelitas y financiamiento del CONAPE – La nacion

San José, 29 de enero () – A pocos meses de terminar el colegio, siete jóvenes de la comunidad de Rincón Grande de Pavas inician el 2026 desafiando las estadísticas y allanando el camino. Se trata de Alonso Gómez, Desiré Gómez, Gerson Chanto, Laura Córdoba, Natanael Robles, Cristal Álvarez y Santiago Espinoza, quienes se convierten en la primera generación del programa Conectados en dar el salto a la educación superior gracias al apoyo conjunto de la Universidad Fidelitas y financiamiento accesible del CONAPE.

Todos ellos crecieron en contextos socialmente vulnerables y conflictivos, donde estudiar una carrera universitaria suele ser un sueño pospuesto por falta de recursos económicos, falta de apoyo, en algunos casos de impulsos familiares y falta de oportunidades. Programas como Conectados, una iniciativa de la Asociación Recuperando Terreno Unidos, en alianza con la Universidad Fidelitas y CONAPE, cambiaron las reglas del juego.

“Conectados ofrece oportunidades tecnológicas a jóvenes pavas de 14 a 18 años, para que desarrollen habilidades digitales y también su potencial profesional. Junto a Universidad Fidelitas“En dos años abrimos laboratorios, ampliamos la capacidad del proyecto y graduamos a más de 220 jóvenes”, explica Cristóbal Monge, gerente de proyectos sociales y deportivos de Recuperando Terreno.

La respuesta de la comunidad fue inmediata. Lo que inició en 2024 como un solo laboratorio en Rincón Grande de Pavas tuvo que duplicarse por la demanda y hoy el programa recibe incluso a jóvenes de comunidades cercanas como León XIII, La Uruca y La Ojuelita. De hecho, dos de los participantes ya trabajan en empresas privadas que forman parte del directorio del proyecto, demostrando que el talento existe, sólo requiere oportunidades.

Lo que sigue es abrir una universidad y futuro

Para Melania Solano, Decana de Ingeniería y Arquitectura del Universidad Fidelitas: “Estamos muy contentos porque tenemos la primera generación de estudiantes de Conectados ingresando formalmente a la Universidad. Son siete jóvenes que están mejor preparados porque ya recibieron cursos con la metodología STEM (aprender haciendo) como electrónica básica, Python, impresión 3D, control de calidad e inglés, además de habilidades blandas que serán claves en su vida laboral, y sabemos que ahora tendrán el talento y la estructura que les abre las puertas”.

El compromiso de CONAPE también fue crucial para viabilizar el proceso de incorporación a la educación superior, pues, al provenir de hogares con circunstancias económicas difíciles, se convertía en un obstáculo importante para la tasa de gastos asociados al estudio: transporte, alimentación, útiles, insumos, etc., en el caso de que podamos optar por el beneficio del fondo de garantía y también les podemos dar una tasa del 3.7% anual para todas aquellas ocupaciones de alta empleabilidad”, dijo Karol Montero, encargada del Área de Aprobación de Préstamos.

Las voces de quienes marcan el camino.

Para Alonso Gómez, residente de Rincón Grande, el impacto del proyecto fue más profundo que el acceso a cursos. “Conectados llegó a nuestra comunidad, donde normalmente reina la delincuencia. Pero lo que hicieron fue enseñarnos que no todo es así, que hay un mundo de oportunidades y que también hay gente que cree en nosotros”. Para él, la clave fue el apoyo constante: “Me generaron un sentido de pertenencia, amor y gratitud. Por eso ahora quiero estudiar y sé que puedo”.

Desiré Gómez coincide en que el talento existe, sólo hay que aprovecharlo. “Pavas es un barrio peligroso con muchos jóvenes que quieren apoyo para salir adelante. Quiero estudiar Ingeniería de Sistemas Computacionales y esta oportunidad significa mucho porque me demostró que soy capaz. A veces la gente te dice que no podrás, pero tienes virtudes y hay que explotarlas. Las oportunidades son únicas y hay que aprovecharlas”.

Para Gerson Chanto, ser parte de esta primera generación es un privilegio poco común y valioso. “No todo el mundo puede recibir un premio así. Ser uno de los elegidos motiva mucho. Te dan ganas de seguir adelante, de ser mejores y de aprovechar el impulso que nos dan”.

Laura Córdoba, que también estudiará Ingeniería de Sistemas ComputacionalesExperimentó de primera mano los estigmas que recaen sobre su comunidad. “Pavas es considerado un lugar conflictivo, pero hay mucha gente que quiere estudiar y que va hacia adelante. Siempre tuve la meta de ir a la universidad y ahora la voy a lograr”. Esta misma carrera es la elegida por Cristal Álvarez, de 17 años, egresada del Colegio Rincón Grande de Pavas. Asegura que Conectados y Fidélitas le brindan una gran oportunidad de estudiar una carrera que le permitirá crecer a nivel personal y profesional.

En el caso de Natanael Robles, la motivación tomó forma desde pequeño. “Siempre me han encantado los coches con control remoto. Cuando se estropeaban, los abría con herramientas para intentar arreglarlos. Ahora voy a estudiar Ingeniería Electromecánica. En Lomas del Río hay pocas oportunidades y muchos jóvenes siguen malos caminos, pero el proyecto nos mostró otros caminos.”

Finalmente, Santiago Espinoza admite que sin esta alianza no habría podido financiar sus estudios. “Dicen que en Pavas no hay oportunidades, pero hay que verlo y aprovecharlo. No tenía cómo pagar mis estudios, entonces esta beca es una gran oportunidad. Gracias al programa y a Fidélitas ahora puedo entrar en esa lista que antes parecía imposible”.

Un modelo que desconcentra los privilegios

Que siete jóvenes de Pavas estén ingresando simultáneamente a carreras universitarias STEM en la U superior de Ingeniería es una señal de que, cuando la educación, el financiamiento y el apoyo comunitario se alinean, la movilidad social deja de ser discurso y se vuelve material.

El programa Conectados está financiado 100% por ocho empresas privadas que integran el directorio de Recuperando Terreno. Esta alianza permitió acercar a los jóvenes a la tecnología real en laboratorios equipados, acceso a internet, transporte, certificación y apoyo académico. Hoy se suma una segunda fase: la garantía de la continuidad educativa y el acceso a la universidad, donde el sistema suele expulsar.

Para los siete estudiantes, el inicio de año en las clases universitarias no es sólo un logro personal; Este es un mensaje para cientos de jóvenes que nos siguen, para sus familias y para su comunidad: sí, es posible. Y sobre todo: no tienes por qué hacerlo solo.