Japón no quiere depender de China en materia de tierras raras. Y por eso perfora el océano a 6.000 metros de profundidad. – La nación
El mapa de las (conocidas) reservas mundiales de tierras raras deja una cosa clara: China es la reina absoluta. Aunque no son tierras ni tierras raras, representan una verdadera partida de póquer en el juego de la geopolítica, la energía y la tecnología